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GM Boris Gelfand, Biografía de un luchador

Boris Gelfand, o cómo se forma un ajedrecista.

Boris Gelfand

Boris Gelfand en el torneo Amber 2011- photo (c) Fred Lucas

Boris Gelfand nació el 24 de Junio del 1968, Minsk, antigua Unión soviética, de una familia de ingenieros. Sus padres, Abram y Nella, tenían pasados turbulentos: ambos nacieron no mucho después de la gran Guerra, donde fueron evacuados; al finalizar la Guerra ellos retornaron a su natal Minsk. La familia estuvo mudándose constantemente de una construcción a otra en Bielorrusia, Lituania, Rusia… Los padres se acostumbraron a esta vida nómada, y el hijo de ellos –Boris– también.

La familia Gelfand era la típica familia intelectual en la entonces unión soviética: el ajedrez era parte integral de su cultura como lo era el cine, el teatro y los libros. No es sorpresa que cuando le compraron el primer libro a Boris, fuera uno de ajedrez, “viaje al reino del ajedrez”, de Averbakh y Beilin. (No puedo dejar de sonreír mientras escribo esta oración: ese “Viaje…”  fue también mi primer libro de ajedrez. Carlos)

“Decidimos que miraríamos un diagrama por día”, recuerda Abram, su padre. “¡De esa manera seriamos capaces de completar el libro en un año!” Así fue que el padre y el hijo dedicaron un tiempo del día al ajedrez, y Boris se sumergió en el mundo de las 64 casillas. Durante los días de la semana Boris se moría esperando al padre para comenzar una nueva lección… eso no duro mucho, porque a los pocos meses el niño ya estaba estudiando ajedrez por su cuenta. “al principio pensé que Boris había perdido el interés por el ajedrez, pero pronto descubrí que ya había terminado todo el libro, ¡y estaba tratando de reproducir algunas partidas de los grandes maestros!”

El primer entrenador de Gelfand fue el conocido maestro Eduard Zelkind. Boris no tenía siquiera siete años cuando se unió a su grupo. Al principio Zelkind no quería acoger al niño pero al momento se arrepintió al ver que Boris dijo la jugada ganadora –presumiblemente en un tablero mural- en una de las partidas que este maestro hizo contra las computadoras. Estaba claro que el pequeño no solo había memorizado partidas, pero que también tenía un sentido de lo que estaba pasando en el tablero.

Boris estudió con Zelkind por cinco años. El muchachito se probó así mismo como jugador en el estilo combinacional, pero también hizo un progreso substancial en los finales y su técnica. En 1979 Tamara Goleva, una talentosa maestra, tomo a Boris como protegé. Ella se convirtió en una segunda madre para él.  “Nunca nos preocupamos por Boris cuando él iba a algún torneo con Tamara”, recuerda Abram. Y el trabajo en conjunto fue sin dudas beneficioso. Pero entonces apareció Albert Kapengut in la vida de Gelfand.

 Boris Gelfand, El nieto de Bolelavsky

Tamara Golovey y el pequeño Boris Gelfand

Tamara Golovey y el pequeño Boris Gelfand

Kapengut, favorito alumno de Bolelavsky, un fuerte jugador, teórico y entrenador metódico, le dio a Gelfand un conocimiento sistemático acerca del ajedrez, lo enseño a trabajar independientemente y le inoculo el hábito de generar nuevas ideas. En una genial frase de Razuvaev, Gelfand se convirtió en el “nieto de Bolelavsky”. Su creativa colaboración comenzó en 1980 y continúo por cerca de 12 años… Gelfand tuvo acceso a la inmensa biblioteca del entrenador, y pudo preguntarle a Kapengut cualquier cosa acerca del ajedrez.

Otra etapa formativa del ajedrez de Boris Gelfand fue su participación en la escuela de Tigrán Petrosian durante 1980-83; Gelfand fue durante tres sesiones de dos semanas, donde no solo atendió lecturas por maestros pero también se gastó el tiempo con el mismo ex campeón mundial. (Imagino que no pudo continuar por el deceso del campeón en agosto del 1984. Carlos) “¡Eso fue algo especial! Tuve la grandísima oportunidad de estar frente a frente con tamaño jugador”, recuerda Boris Gelfand con deleite, “Recuerdo a Tigrán Petrosian diciéndome que yo no debería hacer una jugada sin tener una idea detrás de ella: ‘incluso si estás jugando blitz, ¡piensa siempre!’ ese consejo ha jugado un rol enorme en el desarrollo de mi manera de jugar el ajedrez”

 Los Primeros éxitos de Boris Gelfand

El hecho de que en 1979 el campeonato de la URSS tomo lugar en Minsk, también jugó un rol importante en el desarrollo de Gelfand. Lo ganó el veterano de 54 años Efim Geller –este le ganó a Yusupov y a Kasparov en combates sangrientos. Boris Gelfand, entonces con once años, fue el más atento de los espectadores in la sala de juego: no se perdió una sola partida y obtuvo los autógrafos de todos los 18 participantes, incluyendo la del árbitro principal, Salo Flohr. Viendo la obsesión del niño, la esposa de Kapengut le dijo: “¡pronto la gente estará pidiéndote tu autógrafo también!”

Los siguientes años fueron exitosos par Gelfand. Él se probó a si mismo ser uno de los jóvenes jugadores más fuertes del país, ganando premios en variados torneos individuales y por equipos. Entonces, en 1983, vino su gran salto.

En 1983 Gelfand, como Kasparov cinco años antes, se escurrió entre los participantes del Sokolsky in memoriam, en el mismo Minsk, ¡y causó otra gran sensación! Boris termino el torneo por delante de dos grandes maestros, e inmediatamente completo los requerimientos para ser maestro: sin embargo, demoras burocráticas le impidieron serlo oficialmente hasta el 1985.

En ese mismo año, 1983, el muchachito de 15 años jugo el campeonato bielorruso para adultos por primera vez: y ganó las dos ediciones del 1984 y la del 1985.

En 1985 Gelfand jugo el campeonato junior de la URSS por primera vez. En una fiera batalla por el primer lugar, el supero a otra estrella naciente del ajedrez, Vassily Ivanchuk, por medio punto. Dos años después, en Arnhem, él lo supero otra vez en el campeonato europeo u21, después de superar una selección de fuertes jugadores. Vassily le venció en el encuentro particular, pero esto no amilano a nuestro héroe: gano 11 partidas consecutivamente, y solo cuando el primer lugar estaba asegurado, le “regalo” medio punto a su adversario en la ronda final, aceptando tablas. Fue una victoria incondicional.

Un año después, en 1988, en Arnhem otra vez, Gelfand repitió su logro de convertirse campeón de Europa, por segunda vez, aunque compartido. Antes de esto había compartido el primer lugar en el campeonato juvenil de la URSS y en el mundial en Adelaide, Australia. Boris Gelfand también participo y jugo brillantemente en la primera liga, ganándose su lugar en el campeonato adulto de la unión soviética.

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 El despegue de Boris Gelfand.

Para 1989 el mundo ajedrecístico por entero estaba hablando de Gelfand. Los éxitos venían uno detrás del otro, su rating crecía a ojos vistas. Boris Gelfand no tenía 20 años cuando pudo añadir de un solo golpe 66 puntos Elo y entro en la lista de los diez mejores con un rating de 2673. Entonces, el consolido esas figuras con éxitos más brillantes aun: tercero en el campeonato de la URSS en su primer intento -El campeón ese año fue Rafael Vaganian.

Este suceso le permitió formar parte del equipo nacional de la URSS, y con este joven y ambicioso equipo se ganó el campeonato europeo por equipos. Y un año después conquistaron el primer lugar en la olimpiada de Novi Sad, el jugando como segundo tablero, e Ivanchuk de primero. En su carrera, Boris Gelfand ha jugado en nueve torneos de las naciones, en su momento liderando al equipo de Bielorrusia y luego al de Israel.

Pero el evento principal para Gelfand en 1989 fue el torneo de candidatos de la GMA en Palma de Mallorca. 150 grandes maestros comenzaron el torneo: posiblemente fue el torneo suizo más impresionante en la historia del ajedrez. Y tuvo un solo ganador: Gelfand, quien gano 6 de las primeras 7 partidas. Sus víctimas incluyeron Dugly, Adams, King… el resultado final (7,5 de 9) fue una reminiscencia de sus torneos juveniles, cuando sus actuaciones no dejaban duda de su superioridad.

Tamaño éxito no podía pasar desapercibido, y al final del torneo Gelfand recibió una invitación a dos supertorneos: Tilburg y Linares.

En el primer torneo, linares del año 90, el Novato tuvo que jugar contra el mismísimo Kasparov en la primera ronda. Y Boris Gelfand paso el examen al que lo sometió el entonces campeón del mundo: una fiera defensa india del rey con piezas y reyes flotando en el tablero, con mutuos sacrificios de peones, piezas y calidades que mantuvo a los espectadores en el borde del asiento durante toda la partida; y cuando se acabaron las piezas y los peones para sacrificar y la partida fue declarada tablas, nadie se sintió desilusionado y fue reconocida como la mejor del torneo, no faltaba más.

Después de este “calentamiento”, Kasparov y Gelfand ganaron cuatro partidas seguidas, para que no cupiera duda de quienes eran los que competían por el primer lugar… pero no pudo ser, Gelfand finalizo segundo detrás de Kasparov, a solo medio punto, y a pesar de sus seis victorias.

Al final, después de haber pasado el examen brillantemente, Gelfand fue incluido entre los ajedrecistas  de la elite mundial. Y después que el, junto con Ivanchuk, compartiera la vitoria en el interzonal de Manila, se comenzó a hablar acerca del bielorruso como un posible candidato al trono ajedrecístico.

Boris Gelfand © Fred Lucas

Boris Gelfand, con cara de “maloso” © Fred Lucas

Desafortunadamente, la “primera jugada” de Gelfand en pos de la corona termino abruptamente en los cuartos de finales; (por cierto, así también le paso a Anand con Ivanchuk). Después de una difícil victoria sobre  Predrag Nikolic (4 a 4 con tiempo clásico, y 1,5 contra 0,5 en el desempate) Boris perdió contra Nigel Short 3 a 5. Pero de consuelo, en este ciclo nadie pudo parar al jugador británico, quien llego a disputar el campeonato del mundo con Kasparov (y destruir el mundo ajedrecístico tal como lo conocíamos, aunque ya eso es otra historia)

Gelfand no hizo una tragedia de esta derrota, la primera en su meteórica Carrera. Boris acepto la realidad, aprendió de sus derrotas, y se dispuso a asaltar al olimpo ajedrecístico en los próximos dos años: solo tenía 22 años.

Pero resultó que después de perder el match contra short algo “allá arriba” sucedió: Kasparov y Short jugaron su match fuera de la fide, y la FIDE misma convino declarar un match entre Karpov y Timman por el campeonato del mundo: el mundo entro en una era de dos poderes ajedrecísticos. La situación por supuesto no hizo feliz a Boris Gelfand. Para el, el mundo del ajedrez siempre fue como una pirámide, donde en la cima de la pirámide estaba el campeón mundial estaba y la misión del resto de los jugadores, donde estaba el, era llegar la misma cima.

Pero en 1993, cuando la FIDE y la PCA comenzaron a organizar dos ciclos paralelos, de repente había dos pirámides. Y Boris Gelfand fue el único que no trato de matar dos pájaros de un tiro: se concentró en los torneos de la FIDE.

No obstante, antes de celebrar su éxito en el torneo interzonal del 1993, por segunda vez, Gelfand había logrado un montón: en 1991 gano brillantemente en Belgrado, y en 1992 compartió el segundo lugar con Kasparov en Reggio Emilia, gano el Wijk aan Zee, y también el Alekhine in memoriam finalizando el año. Este éxito en Moscú fue uno de sus más brillantes páginas triunfales en su carrera de gran maestro.

Este fue uno de los torneos en el cual Gelfand triunfo literalmente en todo, y su brillante y juego creativo alcanzo su apogeo. Boris ganó tres brillantes victorias sobre Karpov, Anand y Salov, y solamente una “innecesaria” derrota en manos de Shirov le privo de ganar el torneo de forma indiscutible. Varias publicaciones, encantadas con su forma de jugar, lo llamaron “el heredero de Alekhine”.

No obstante, no se puede comparar con su victoria indiscutible en el torneo interzonal de Biel del 1993. Antes de Gelfand, Bronstein había logrado ganar dos interzonales, el de Saltsjobaden en 1948, y el de Gotemburgo en 1955… pero nadie dos interzonales seguidos. Gelfand ganó el torneo con un “+5”, y la partida decisiva fue su victoria sobre Anand, a quien venció en la octava ronda (como había hecho tres años antes, en el interzonal de manila). Al convertirse en el retador (en el sistema de la FIDE), Gelfand no jugó los torneos de candidatos de la PCA en Groningen.

Gelfand mostró temprano que se había preparado seriamente para este ciclo, y su primera víctima fue el experimentado Michael Adams, ya dos veces participante de los ciclos de los campeonatos del mundo. Boris fue superior a él en todos los aspectos del juego, y no le dio a Adams el más mínimo chance, ganando cinco a tres.

Ese año Boris Gelfand tuvo un catastrófico Linares, quedando en 11no lugar, pero se resarció en el mismo suelo español al ganar el dos hermanas; entonces se retiró de la práctica de torneos durante dos meses para prepararse cara al match contra el entonces jovencito de 19 años, Vladimir Kramnik.

Hasta el día de hoy, Boris Gelfand considera la victoria en este match (que fue 4,5 a 3,5) una de las más importantes en su carrera. A pesar de su juventud, Vladimir estaba ya entre los cinco mejores jugadores del mundo, y no había dudas que muchos más éxitos aguardaban por él.

Junto a sus asistentes Alexander Huzman, Mark Kogan y Valery Atlas, Gelfand tuvo éxito en descubrir las debilidades del juego de Kramnik, y golpearon las áreas claves con análisis caseros desde la misma apertura. La situación fue un poco más complicada por el hecho de que Boris y Vladimir eran amigos y habían trabajado en el ajedrez juntos más de una vez.

El mando del match fue dictado desde el principio por Gelfand. Hizo presión con blancas, y Kramnik se encontró sin aperturas efectivas cuando Boris iba con negras, por lo que tuvo que trasladar el énfasis de la partida al medio juego. Vladimir Kramnik tomo la delantera en la tercera partida, ganando de forma fantástica, pero el puntaje fue inmediatamente emparejado en la cuarta partida. Entonces, después de una serie de tablas, Gelfand remató a su oponente ganando la partida final, que fue la octava, y gano el match 4,5 a 3,5.

Gelfand termino el año 1994 con la victoria en el torneo knock-out de Cap d’Agde, en al final de la cual venció a su oponente de los matches de candidatos, Anatoly Karpov ¡4 a 2!

Hasta ese momento su victoria en el ciclo de la fide parecía completamente realista. Karpov, es verdad, tenía a Gelfand 3 a 1 en partidas anteriores, pero… “eso era antes”, y Gelfand se fue a Sanghi Nagar no solo confiado de la victoria pero también con una idea clara de cómo podría lograrla.

Al principio Karpov tuvo serios problemas: se pudo salvar de milagro en la primera partida, no pudo hacer nada en la segunda, y fue destrozado en la tercera. Pero… sintiendo que el match no estaba yendo por el camino correcto, el campeón de la FIDE movilizó todas sus reservas internas y se las arregló para recuperar el control. Con su característico estilo pudo ganarle a Gelfand en la cuarta y la sexta partida, después de haber cambiado de apertura, y pudo hacer tablas con confianza en la quinta.

La partida clave del match fue la séptima. Aquí Boris Gelfand, que había perdido varias oportunidades durante la partida, optó por un mal final: cambio los caballos en vez de los alfiles, asegurando unas tablas fáciles. Anatoly Karpov convirtió su ventaja en una victoria ejemplar. Esta derrota realmente sacudió las esperanzas y estabilidad psicológica de Gelfand. El match se había terminado, 3 a 6.

Este match, o la oportunidad que Boris Gelfand perdió en este match, le quedaría como una marca de por vida. A esa edad, 27, él estaba el pico de sus fuerzas creativas. Sin embargo, eso no era suficiente: se dijo que el inexperto Gelfand había revelado demasiado pronto su estrategia en el match, y Karpov, con su enorme experiencia (¡quien lo duda!) supo cómo adaptarse. Al contrario, Boris no pudo hacerlo, y perdió.

 Boris Gelfand: Uno de la elite.

Boris Gelfand vs Gata Kamsky

Boris Gelfand vs Gata Kamsky, Match del 2011

Afortunadamente, su colapso como retador no obstruyó su desarrollo posterior. En el mismo año, 1995, Boris se encontró entre los ganadores de los torneos Dos Hermanas y Biel, y en Belgrado compartió el primer y segundo lugar con Kramnik, con un marcador +5 cada uno.

En los dos años siguientes le llovió invitaciones para los mejores torneos del mundo, y el probablemente sobrestimo su capacidad física. ¿Pero que podía hacer? El ciclo por el campeonato del mundo había colapsado, su gran sueño, y solo le quedaba el “jugar por jugar”.

Y Gelfand, un jugador con la concentración que se gastaba en cada partida, en cada jugada, de repente se forzó a sí mismo a jugar una partida cada tres días, como promedio: en los dos años siguientes jugo un numero inconcebible de partidas clásicas (183!), y eso sin contar las modalidades de ajedrez rápido y blitz. Boris viajo por todo el mundo sin respirar siquiera… Wijk aan Zee, Amsterdam, dos hermanas, Madrid, Nóvgorod, Dortmund, Viena, Ereván, Tilburg, Groningen, Biel, Polanica Zdroj, Belgrado, y el primer campeonato mundial de la fide por knock-out. Cualquiera colapsaría ante tamaña cantidad de apariciones.

No hay que decir que Gelfand simplemente no tenía tiempo de pensar en las nubes: ¡tenía que prepararse para la siguiente partida! Es sorprendente como pudo mantener su rating, y no yendo muy lejos de los mejores diez del mundo. Cuando le preguntaban acerca de resultados sin importancia por entonces, el simplemente levantaba las manos y los hombros: “Simplemente no tengo la energía para preocuparme, estoy jugando todo el tiempo…” Su cansancio emocional lo condujo a la pérdida de su técnica y a errores frecuentes en partidas que no iban tan mal. Estaba atrapado en un círculo vicioso: No estudiaba porque estaba jugando, su juego sufría porque no estudiaba.

Antes de todo esto, Gelfand había rechazado más de una invitación a torneos, deseando concentrarse en la preparación por los matches de candidatos. Después de que la fide decidió eliminar los matches de candidatos, escogiendo el controvertido sistema por knock-out, él no tenía nada por el cual salvar su energía, el sistema no tenía mérito alguno ante sus ojos. A pesar de todo, Gelfand se preparó para su primer match Knox auto in Groninga.

Boris tuvo  matches muy difíciles, toso los tres fueron a desempate: Lautier, Tkachiev y Dreev. Pero en los cuartos de finales jugó contra Anand. Después de unas tablas rápidas en la primera partida, no había  peligro para el en la segunda, pero la tensión nerviosa tuvo su efecto: disfrutaba de una buena posición peor “regalo” la calidad; luego trato de sacrificar una pieza por dos peones pero no duro mucho la resistencia. Así Anand fue a la semifinal contra Adams. El indio tomo ventaja por las dos derrotas en los interzonales, cada una de las cuales habían sido casi fatales para él. Y Gelfand se detuvo otra vez a dos pasos del trono.

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7 Responses to “GM Boris Gelfand, Biografía de un luchador”

  1. Reinaldo Ballestas Guerrero says:

    Hola, sería posible que publiquen las partidas del actual campeonato de Ajedrez

  2. hernando martinez rosero says:

    Gracias, Maestro, por su inmensa generosidad.Hoy en día, cuando solo se busca el dinero, la fría y pétrea ganancia,encontrar a un caballero como usted,da ánimos al espíritu.Tengo sesenta años;aprendí ajedrez a los 16;hice un intemedio de diez años mientras escrbía una novela y un libro de poemas.Ahora, he vuelto para llenar con luz, el resto de tiempo que me queda.En nombre de miles de seres,le doy las gracias por su trabajo.¡Que la Vida,lo proteja y Caissa lo quiera.
    Hernando Martínez Rosero Colombia. Sur América.

  3. Gustavo says:

    Felicitarte nuevamente por la pagina y por esta posibilidad que nos das, a quienes amamos este juego, de disfrutar de todo el material que nos brindas en un gesto admirable!! Aprovecho para preguntarte como hago para bajarme tambien las biografias? Gracias y saludos.

    • Carlos says:

      No había pensado que alguien querría las biografías… algo que pensar. Tal vez en algun momento las convierta a pdf para su distribución.

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